INFINITA GRATITUD
Septiembre… Y ya cumples un año de vida.
Los libros son como los hijos, y se puede Ilegar a sentir un inmenso amor por ellos.
«Diáloqos al atardecer»… Gracias por tanto. Gracias por reflejar mi alma en forma de versos, por acariciar corazones con tus palabras sencillas, pero profundas, por intentar poner un poco de luz en el camino de muchas personas.
Has sido un libro viajero y aún lo eres, recorriendo muchos lugares de nuestra España, y atravesando océanos, disolviendo distancias.
Mágica aquella noche tan fría y lluviosa en el antiquo Convento de San Francisco, de Fregenal…
Ahora ocupas algunas estanterías y mesillas de noche, aportando un poco de paz a los corazones Tu brillo suave se ha derramando en pequeños rayos para iluminar algunos rincones, y ser bálsamo que alivie el espíritu.
Gracias de corazón a todos los lectores, a todas las personas que me han apoyado, a cada ser que ha querido acercarse a estas serenas palabras de amor.
Que tu camino siga alcanzando almas y ayudes un poco a conseguir un mundo más bueno.
Francisco Gallardo Perogil



