En el refugio azul de tu pasado
habita un pequeño niño,
que desea devolverte
la paz del corazón y tu valía.
Busca en tu interior su amorosa llamada,
su canto tierno, para recuperar la luz
y la concordia en tus días.
Es tu propia alma, anhelante y sincera,
que pide tu regreso a lo sencillo,
a lo transparente y a las sonrisas.
Una invitación al juego y a la danza,
mientras disfrutas aromas y sabores intensos
en tu camino hacia nuevas cimas.
Un despertar vibrante
a la dimensión de lo cierto,
a la perpetuidad de la infancia,
que parecía dormida.
Francisco Gallardo Perogil. Poeta



