Poema: Madrugada

Un viento suave y lejano llegó anoche hasta la luna de mis sueños.

Y me mostró de nuevo la luz de tu rostro, sanando mis heridas, en el pasado y en lo eterno.

Madrugada serena y aún me acompañas, superando distancias, amando recuerdos.

Infinita noche que navega entre caricias y abrazos… Cariño que se hace pleno.

Amanece y en mi jardín te hallo hermosa. Es el milagro de un mágico encuentro.

Francisco Gallardo Perogil. Poeta

Comparte esta entrada del blog:

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest

Más publicaciones

Deja un comentario