Poesía: Nuestra senda

Francisco Gallardo Perogil. Poeta

Nuestra senda

Te encontré al caer la tarde en aquel camino dorado, sonriendo y dulcemente cantando.

Suave era la claridad que inundaba campos y veredas, guiando nuestros pasos.

El sol se recostaba ya en la lejanía y las pequeñas nubes se fundían en tiernos abrazos.

Paseamos con calma entre álamos blancos, hasta llegar al río donde siempre jugamos.

Sin darme cuenta tomé tus manos, y el atardecer parecía eterno y mágico.

Francisco Gallardo Perogil

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