Madres dadoras de
vida, incondicionales y
eternas, portadoras
de la luz que nace en
las estrellas.
Cuidadoras
incansables, con
manos tiernas y
trabajadoras,
acariciando cicatrices
y creando infinitas
primaveras.
Francisco Gallardo Perogil

Madres dadoras de
vida, incondicionales y
eternas, portadoras
de la luz que nace en
las estrellas.
Cuidadoras
incansables, con
manos tiernas y
trabajadoras,
acariciando cicatrices
y creando infinitas
primaveras.
Francisco Gallardo Perogil

MANOS ABIERTAS Bastaron unos pocos versos amables y sinceros, para devolver la alegría a tu alma cansada y dormida. Con

Te invito Amigo… Hoy te envío un dulce mensaje de amor, cariño y aceptación completa. Es una cálida invitación a

Nuestra senda Te encontré al caer la tarde en aquel camino dorado, sonriendo y dulcemente cantando. Suave era la claridad