Hay latidos que se expanden
y brillan entre las rutas de amor claro,
entre los paisajes más puros y sencillos.
Hay luciérnagas que lucen
tranquilas y livianas,
alumbrando espacios
y espíritus sin hacer ruido.
A menudo surgen chispas y cariños
entre los mundos sutiles,
cuando todo calla, y la vida cobra sentido.
Existen seres casi invisible
que cuidan tu alma durante los sueños
y acompañan tus caminos.
Una conjunción de elementos
y corrientes celestes
diseñan el nuevo entramado
de tu consciencia…
Tu respirar divino.
Francisco Gallardo Perogil. Poeta



